miércoles, 21 de mayo de 2014

Rosa Violante, "La centralidad del juego..."

Videoconferencia

“La centralidad del juego como uno de los pilares de la educación inicial”, por Rosa Violante

La profesora Rosa Violante comienza su conferencia contando que el tema principal que abordará será la centralidad del juego en las propuestas de enseñanza del nivel inicial


Violante parte de la siguiente afirmación: “Todo es juego y nada es juego”, de Assoumou Koffy, para explicar uno de los rasgos particulares de la actividad lúdica, que es la automotivación. Esto quiere decir que, quien decide jugar siempre es el jugador. Y que cualquier situación puede convertirse en lúdica si el jugador así lo decide.


Otro rasgo de la actividad lúdica es la intersubjetividad: esto significa que el juego supone la creación de un espacio compartido en el que todos comparten una idea. Este rasgo está muy relacionado con el siguiente, que es la ficción; porque todos los jugadores, cuando entramos en el campo lúdico, sabemos que lo que es no es. Es decir, nosotros actuamos como si lo que hacemos fuese verdadero, cuando en realidad es ficcional. Entonces, la ficción, es la construcción de un marco de representación- ficción que otorga a las acciones un sentido diferente del que tienen esas mismas acciones en el marco real.


Otra nota característica del juego es el formato, que hace referencia a segmentos previsibles encadenados entre sí, que tienden a repetirse. Por ejemplo, el “Veo veo”. 


Estas notas características se ponen de manifiesto en una definición clásica:

“El juego es una acción y ocupación libre que se desarrolla dentro de unos límites temporales y espaciales determinados, según reglas absolutamente obligatorias, aunque libremente aceptadas. Acción que tiene fin en sí misma y va a acompañada de un sentimiento de tensión y alegría, y de la consciencia de ser de otro modo que la vida corriente”


La profesora realiza un breve recorrido histórico que tiene como protagonista al juego.

En los años ’70 diariamente había un período de juego trabajo, se jugaba en los rincones, habían momentos de juegos tradicionales, el juego siempre estaba presente.


En los años ’80, se plantea una polémica entre “el jugar por jugar” y “el jugar para”. Se criticaba el juego trabajo por ser una propuesta caracterizada por una importante direccionalidad externa en las formas de proponer las distintas alternativas en cada uno de los rincones. Entonces, si hay direccionalidad externa, no hay juego; porque el juego es libre, incierto, automotivado, etc.


Frente a esto aparece un artículo en donde se desarrollan las fundamentaciones a favor del juego trabajo, que hoy siguen siendo vigentes y se siguen utilizando en los profesorados porque dan argumentos sólidos para demostrar que el juego trabajo es una alternativa muy interesante, y una estructura didáctica que deberíamos incluir en el Nivel Inicial.

Dicho artículo plantea que el juego trabajo permite al niño elegir en un marco adecuado de elecciones, supone que el juego es vital para el niño, y va explicando cómo se puede plantear la defensa de esta postura.


En los años ’90 se realiza una conceptualización potente y superadora de la polémica anterior, y se construye el concepto del juego en el contexto escolar.

Así, se pueden presentar propuestas lúdicas diferenciándolas del juego del niño, con una intencionalidad didáctica sin que se ponga en cuestión el potencial lúdico que puede tener el juego. Porque siempre el juego en el contexto escolar adquiere rasgos particulares que lo define en ese contexto.


En el año 2000, se explica que el hecho de posicionar el juego en un lugar central no excluye la posibilidad de incorporar contenidos. De esta manera se llega a la conclusión de que lo importante es jugar.

Entiende al juego como contenido de alto valor cultural para el desarrollo cognitivo, ético, estético, motor y social.


Este breve desarrollo histórico nos permite comprender que la centralidad del juego es uno de los grandes pilares de la didáctica en la educación inicial.


Hoy, gratamente, se vuelve a ubicar el juego trabajo en un lugar central, el juego dramático es considerado una actividad de sistematización interesantísima, los juegos de construcción se están volviendo a revalorizar en propuestas diseñadas, aparecen juegos tradicionales y grupales.


Pero ¿Cómo se enseña a jugar? Si uno se posiciona en la nota característica del juego que tiene que ver con la ficción, se puede decir que se enseña a jugar cuando se propone la entrada al campo lúdico. Si uno se posiciona en la otra nota característica del juego que tiene que ver con el formato, se enseña a jugar promoviendo la realización de un formato.


Luego menciona cuáles son los juegos que deberían estar dentro de la propuesta semanal y cotidiana del Nivel Inicial. Entre ellos están: los juegos dramáticos, juegos grupales, juegos tradicionales, juegos de construcción, de conocimiento físico, y juego- trabajo.


Violante explica qué quiere decir  enseñar en clave lúdica. Es comprender que la centralidad del juego es uno de los pilares de la didáctica de la educación inicial. Implica reconocer que hay juegos que brindan oportunidades para construir conocimientos, al igual que otras actividades que no son juego. Implica recuperar las situaciones legítimamente lúdicas, y ver qué contenidos se comprometen y se pueden enriquecer y desarrollar en esos juegos. Significa que el juego tiene que estar tiñendo esa situación cotidiana. Lo que no significa que todas las actividades sean juegos.

 Finalmente, enumera los pilares de la educación inicial, que son: la educación integral; articulación y globalización; centralidad del juego; multitarea- trabajo en pequeños grupos; enseñar construyendo escenarios; experiencia directa y situaciones problemáticas; tiempos, flexibilidad; acompañante afectivo y mediador cultural; y lazos entre niños – familias – docente e institución.





Esta conferencia me pareció muy interesante ya que muchas veces observé en los jardines la ausencia del juego. Considero que estuvo muy bien organizada, explicada y ejemplificada para la comprensión y reflexión de cada uno de los espectadores. Es necesario no perder de vista cuáles son los pilares de la educación inicial en nuestra tarea diaria, para que los niños logren un aprendizaje de calidad.



Gracias, y hasta la próxima entrada


Marina

lunes, 19 de mayo de 2014

Elisabeth Burba y Chango Spasiuk

7mo. Encuentro Internacional de Educación Infantil “Arte en la Primera Infancia: debates teóricos y propuestas didácticas”


“La música popular en la escuela infantil”


Tuve el placer de asistir, el día 10 de mayo, a una conferencia a cargo de Elisabeth Burba y el Chango Spasiuk, coordinada por Claudia Soto.





Elisabeth Burba (Córdoba, Argentina) es profesora de música y licenciada en psicopedagogía; actualmente directora suplente del Conservatorio Superior de Música Félix Garzón.


Ella comienza la conferencia diciendo que el título de la mesa la lleva a pensar en tres conceptos difíciles, controvertidos, con acepciones y concepciones cambiantes a través del tiempo:

·         Lo popular, a veces usado como sinónimo de lo tradicional, también de lo popularizado, de lo folklórico. Elisabeth pregunta ¿Todo lo popular es tradicional? ¿Todo lo tradicional es popular? ¿Popular es folklórico? ¿Cuál es la acción del mercado que populariza un producto? ¿Qué reciben nuestros niños bajo la concepción de música popular?
 ·         Lo infantil, que conlleva a plantearnos concepciones de infancia; una concepción que ha cambiado a través del tiempo, no sólo en el ámbito pedagógico.
 ·         La Identidad Cultural.
 


Continúa explicando que la canción emerge como lo que es, “un hecho cultural”. Pero muchas veces la convertimos en una canción funcional, repetida a veces al descuido, con un tono enfático, “la lavamos de significación”. Por ejemplo el cambio de letra de “Aserrín Aserrán”, por el de “A guardar, a guardar”


Elisabeth desmitifica lo que se dice acerca de la duración de las canciones para niños, justifica diciendo que los niños tranquilamente pueden cantar canciones enteras de María Elena Walsh, o de cualquier artista del momento, motivo por el cual no es necesario buscar canciones cortas para llevárselas a los niños.


Otros interrogantes que plantea son: ¿Siempre tenemos que enseñar algo con la canción? ¿Y el cantar por cantar, y compartir? Ella dice que con estas preguntas comenzó a pensar en la música de su infancia. Esos tiempos tan disfrutados y compartidos que le parecía que los chicos necesitaban. Entonces recordó las rondas, los juegos, y comenzó a organizar su repertorio con la colaboración de las familias. Luego empezó a suceder algo que llama “apropiación del repertorio”, y se dio cuenta de que si no receptaban esas canciones era por cómo se las estaban presentando. Entonces apareció la “contextualización del repertorio”, esa construcción, reconstrucción y recreación significativa de los contextos de donde emergen las canciones, como hechos culturales. Empezaron a buscar informantes, convocaron a una empleada doméstica oriunda de Jujuy, a un portero, a una chica venezolana, etc. Y comenzó a suceder algo que tenía que pasar. Como maestros, el enriquecimiento de su propio aprendizaje sobre aspectos referidos a contextos culturales, (una información que no siempre la brinda el sistema de formación); la revalorización, en el ámbito escolar, de personas de la comunidad. Cuenta que ellos podían aportar un bagaje cultural desvalorizado hasta por ellos mismos.


Burba dice que podemos caer en errores muy grandes por desconocimiento de términos y de contexto. Da el ejemplo de un niño que le pregunta a su maestra qué era el lagar (término utilizado en una canción), a lo que la docente responde con una seguridad absoluta “es como un lago grande”. Utilizando este ejemplo dice que debemos tener mucho cuidado con estas cuestiones.


Luego da a conocer que realizó un trabajo llamado “El canto que la escuela se perdió”, todo el folclore de los años ’60 y los ’70 que por distintas razones sociopolíticas no ingresó a la escuela, pero que es riquísimo. Entonces recopiló cien canciones entre las que describen el paisaje, los oficios perdidos y canciones de cuna o de algunos personajes fuertes de la historia argentina. 

Cuenta que este trabajo presentado en congresos tuvo sus críticas. Algunos decían que los niños no podían cantarlo, que era muy difícil, etc. La autora afirma que es cierto que los niños no pueden cantar todo, pero considera que lo que no pueden cantar son aquellas canciones  que son pobres, con falta de riqueza poética o musical, o letras inapropiadas, con un fuerte contenido erótico.

Remarca el valor de la copla con la que se pueden hacer infinidad de cosas en el jardín. Además, habla de la importancia que tiene que las maestras de primeros grados sigan con un ratito de canciones de cuna, de descanso, que se articule el Jardín con la Primaria y no realicen un corte abrupto. 


Finaliza diciendo: “Sigamos cantando mucho, pero pensando qué, cómo y para qué” 


Y con esa calidez y ternura que transmite tanto al hablar como al cantar, comparte una frase que dice:Ahora voy a hablar del horizonte, no importa que sea lejos, importa saber adónde                                                                    

    Armando Tejada Gomez  


A continuación comienza a hablar el Chango Spasiuk (Misiones, Argentina)  músico y compositor; quien dice que las instituciones educativas miden todo a través de los resultados, pero que todo lo que tiene que ver con el arte no se puede medir, no se puede fragmentar ni se puede pensar. Porque es algo que impacta en el centro emocional de cada ser, entonces como educadores tenemos la responsabilidad de comprender esto, que el niño no es solamente un centro receptor de contenidos conceptuales e intelectuales, sino que es un ser y no solamente lo que nosotros decimos impregna en ellos sino también lo que nosotros sentimos, hacemos y pensamos. 


Sostiene que la música es abrir una puerta hacia otro lugar, y ese lugar  no es conceptual, sino un lugar de “saboreo”. Entonces dice que cuando nosotros nos relacionamos con los niños tenemos que pensar que ellos no están conceptualizando esas impresiones, sino simplemente las están saboreando; y posiblemente ese saboreo sea algo que les dure para toda la vida.Asegura que debemos replantearnos si nuestra mirada del mundo es pobre, o si somos rígidos, o  si somos flexibles, si todavía somos capaces de pensar el mundo de una manera diferente. Además debemos pensar ¿Cómo yo me relaciono con el arte? ¿Qué significa para mí la música, la pintura o la poesía? ¿Hasta dónde eso es parte de mi cotidianeidad? Porque si uno no tiene resuelto ese tipo de interrogantes, el niño va a percibirlo. 


El Chango afirma que en la dificultad está la posibilidad, que entre un mundo revuelto, lleno de basura, están la esperanza, el anhelo, el deseo de querer otra cosa. Y nosotros tenemos que profundizar en la sensibilidad.La música es una oportunidad de reflexión colectiva, y no solamente la música cantada, sino que en la música instrumental también hay un lenguaje. Da un ejemplo de una sala en la que la maestra puso un tema de Spasiuk, y los niños comenzaron a dibujar colores y diversas cosas, entonces explica que hay una sensibilidad que los niños interpretan perfectamente. 


Como adultos debemos romper con esa estructura de que el mundo es así, la institución me dice que es así, los libros me dicen que es así, y hay que hacer el intento de resignificar las cosas y permitirnos incorporar nuevos conocimientos, para mostrarle al niño que uno todavía tiene la capacidad de seguir aprendiendo absolutamente todo.Dice que si nosotros queremos que las cosas cambien, tenemos que pensar hasta dónde somos capaces de cambiar. 


Spasiuk sostiene que los niños, más allá de la música creada especialmente para ellos, pueden escuchar otras cosas como Beethoven, Mozart, porque tienen la capacidad de recibir todo tipo de música. Continúa diciendo que la música y la clase de arte son tan importantes para el niño como para el adulto, y si un niño es sensible, no va a salir a la calle a romper todo, sino que la sensibilidad va a hacer que conecten con el otro, que respeten al otro, y que salgan al mundo de otro modo.  




Quizás con el afán de contar el contenido de la conferencia, ya que me pareció muy interesante, perdí un poco las sensaciones que generaron en mí estas dos personas tan cálidas. Quiero contarles que a medida que avanzaba en sus explicaciones, Elízabeth Burba ejemplificaba el contenido cantando, generando una distención especial en la audiencia, y logrando una emoción absoluta. Por otro lado, el Chango Spasiuk nos hizo reflexionar desde la sensibilidad que transmitía con su palabra, logrando entre ambos un clima maravilloso para pensar y repensar cada tema tratado en la conferencia. 



Muchas gracias, y hasta la próxima entrada 


Marina

domingo, 18 de mayo de 2014

Claudia Soto "Los Pilares"

Videoconferencia


Didáctica de la Educación Inicial: "Los pilares", por Claudia Soto


La Licenciada Claudia Soto brinda una conferencia muy interesante que nos dieron a conocer en el EDI de Narrativas Pedagógicas.



Soto comienza la conferencia hablando del  juego en el contexto escolar ¿Qué presencia tiene en la agenda? ¿Está presente todos los días o los contenidos nos quitaron los espacios de juego?


Explica la importancia de enseñar en clave lúdica, que quiere decir proponer juegos que sean desafíos para el aprendizaje; donde el maestro plantea un problema que el alumno puede resolver jugando junto con otros. Así genera verdaderas situaciones de enseñanza y aprendizaje en contexto.


Son los desafíos los que llevan a los niños a aprender, y es el maestro el que acompaña al niño generando distintos andamiajes. Soto menciona algunas modalidades de juegos, entre ellos: juegos dramáticos, juegos grupales, juegos tradicionales, en los que no se gasta nada, no responde a la lógica del mercado, y se aprenden infinidad de valores. Y es por eso que perduraron en la memoria colectiva de los pueblos, porque perdura lo valioso.


Luego se centra en los juegos dramáticos, y explica que hay que armar escenarios propositivos. Por ejemplo el consultorio médico, donde habrán contenidos vinculados al juego, a la salud, etc. en estos espacios que son ficcionales. Entonces los niños juegan junto a sus maestras, que son quienes les enseñan a jugar.


Manifiesta estar alarmada al ver que el juego trabajo se está perdiendo, siendo reemplazado por el juego libre en rincones. Porque en el juego trabajo, el maestro, junto a los niños, seleccionaba los materiales, los cambiaba semanal o quiencenalmente, o proponía distintas actividades. Son ofertas múltiples pensadas para generar verdaderos aprendizajes.


Aclara que uno de los grandes pilares del nivel es el trabajo en pequeños grupos, no todos hacen lo mismo al mismo tiempo. Otro pilar importante es el planteo de situaciones problemáticas, a cargo del docente.


Luego continúa diciendo que para lograr una educación integral, es necesario trabajar el desarrollo personal y social, y la alfabetización cultural, donde el docente está presente como acompañante afectivo, como figura de sostén, como un otro significativo. Dice que es necesario dejar entrar a la cultura, y que el docente sea el mediador, el artesano de la enseñanza.


Entonces retoma el interrogante: ¿Cómo enseñar? Enseñar proponiendo situaciones problemáticas, construyendo escenarios confiables, conformando lazos de sostén, confianza y respeto, en complementariedad con la familia; enseñar teniendo en cuenta las variables de enseñanza (tiempo, clima, potencialidad lúdica, protagonismo de los actores, etc.)


Son los pilares de la educación inicial los que intentan ser aquellos sostenes para que los docentes piensen los documentos curriculares, las situaciones de enseñanza lúdica, para que evalúen la enseñanza, y así brindarles una verdadera situación de aprendizaje a nuestros niños.





Marina

sábado, 17 de mayo de 2014

Abriendo Rondas

7mo. Encuentro Internacional de Educación Infantil “Arte en la Primera Infancia: debates teóricos y propuestas didácticas”


Presentación artística: “La ronda redonda” por Abriendo Rondas

El pasado sábado 10 de mayo asistí al congreso de la OMEP (Organización Mundial para la Educación Preescolar), donde realizó una presentación artística el grupo “Abriendo Rondas”
Sus integrantes son: Andrea Lelli, Ana Segui, Carolina Vaca Narvaja, Lucía Monqaut y Mariana Berrotarán.
 


Abriendo Rondas es una agrupación que nace en el año 2007, con el objetivo de crear un espacio desde donde promover el vínculo de la infancia con el juego, el arte y las distintas expresiones de la cultura; con el convencimiento de que recuperar colectivamente un espacio lúdico, es una manera de enriquecer las posibilidades de los lenguajes artísticos y las prácticas de quienes cotidianamente están con los niños.


En este sentido, ha desarrollado producciones de espectáculos musicales y teatrales para la familia: “Apapachaditos… un arrullo de juegos” y “La Ronda Redonda”.



El espectáculo brindado me pareció muy rico, la conjunción de las voces tan dulces con el humor que le imprimen a la puesta en escena da como resultado un espectáculo digno de ser acercado a los niños.




Saludos, y hasta la próxima entrada


Marina
 

Conferencia a cargo de Imanol Aguirre

7mo. Encuentro Internacional de Educación Infantil “Arte en la Primera Infancia: debates teóricos y propuestas didácticas”

“Los niños no somos artistas”: Construyendo otros puentes entre el arte y la infancia.

El día 9 de mayo asistí a una conferencia a cargo de Imanol Aguirre, presentada por Patricia Berdichevsky.

Imanol es Diplomado en Profesorado de EGB y Licenciado en Filosofía por la Universidad del país Vasco, Doctor por el Departamento de Filosofía de los Valores y Antropología Social de la citada universidad. En la actualidad es profesor Titular de Didáctica de la Expresión Plástica y Director del Departamento de Psicología y Pedagogía. Sus líneas de investigación se han centrado hacia la educación artística, cultura visual y experiencia estética, en contextos formales y no formales del aprendizaje.




Da inicio a la conferencia haciendo alusión a una frase dicha por un niño: “No somos Picasso, somos niños. No podemos pintar sin aprender”. De aquí parte el título de la mesa.


Imanol explica que hay una realidad educativa que está cambiando:·         Una presencia creciente en la escuela;
·         La apertura de museos al público infantil, donde se toma al museo como prolongación de la escuela;
·         La mercadotecnia, afectando a las prácticas escolares y educativas.


Por estos motivos encontró diferentes estrategias, a las que llamó puentes, para acercar el arte a la infancia.


Al primeo lo llamó “puente de las golosinas”, donde el arte es tomado como un caramelo al que el niño aprecia y disfruta. Pero este puente tiene un peligro, ya que toma a las obras de arte como un modelo a imitar; tratan de emular a quienes pintaron realmente las obras.


A partir de esto, explica que se está creando un nuevo género de arte para la infancia, ya que la gente piensa que para los niños hay que preparar un mundo “dulce”, en donde todo es convertido en algo fácil, con colores básicos, formas simples y una amabilidad temática. Y continúa diciendo que el imaginario infantil apenas trasciende este mundo fácil.Este criterio de colores, formas y temas limitan la elección de artistas a la hora de llevarlos a la sala, y de esos artistas seleccionados, se eligen las obras que más se ajusten a los criterios anteriores.


Concluye la explicación de este primer puente haciendo referencia al destierro de la idea simplificadora de la infancia.


El segundo puente que da a conocer, es “el puente de las musas”, en donde no se copian los modelos, sino que se utiliza el arte como inspiración.


Explica que estos dos puentes tienen en común la proyección de los modos de las artes en la escuela; no estamos usando las artes para formar, sino que formamos arte. Y para avanzar debemos usar las artes como producto resultante de una cultura y entenderlo con nuestra experiencia visual.


Imanol dice que una obra está compuesta por:-          La experiencia personal del artista, y
-          El contexto cultural del autor
Construye un cruce entre deseos, biografía, limitaciones, fracasos, significados, experiencias, etc. del artista.


Sostiene que las imágenes existen en el seno de redes de significados culturales; y que es importante que podamos ampliar nuestro campo de estudio hacia todos los artefactos generadores de experiencia.


Además, habla de la necesidad de replantear nuestros propósitos educativos, preguntarnos ¿Para qué enseñar arte en la escuela?, y comprender cómo las imágenes afectan nuestra vida, nuestra identidad, comportamiento, posiciones morales, etc.


Hay que entender a los niños como seres capaces de observar y tomar decisiones, de analizar y reinterpretar, de debatir y consensuar, de sentir, de jugar y de experimentar. No debemos inventarles un mundo fácil o lavado, porque estamos formando personas, generando cultura.


Luego finaliza la conferencia diciendo “Un acto pedagógico es un acto de amor” 


Escuchar a Imanol Aguirre hablar del arte desde un lado tan profesional, cargado de profundidad y sabiduría, mi hizo reflexionar acerca de lo fácil que es tratar el arte desde un lado superficial y lavado en el Jardín. Es necesario que nos arriesguemos y probemos llevarles a los niños algo más que lo ya conocido, que nos despeguemos un poco de ese caballito de batalla que sabemos que siempre funciona, para aventurarnos a todo ese mundo por conocer.


Gracias, y hasta la próxima entrada

Marina

jueves, 15 de mayo de 2014

Los Musiqueros

7mo. Encuentro Internacional de Educación Infantil “Arte en la Primera Infancia: debates teóricos y propuestas didácticas”

Presentación Artística: “Los Musiqueros”

El día 9 de mayo asistí a la presentación artística que realizó el grupo “Los Musiqueros” en el congreso de la OMEP (Organización Mundial para la Educación Preescolar).


Este fantástico grupo brinda música para chicos y grandes de todas las edades. Sus integrantes son: Teresa Usandivaras, Julio Calvo y Pablo Spiller. Juntos, recopilan canciones de todos lados del mundo, y otras de su propia autoría, para enviarlas, a través de su arte, directo al interior de cada espectador.


Ellos sostienen que la música no es para unos pocos dotados, sino que nos pertenece a todos, y no existe excusa alguna para no hacer música. Afirman que con absolutamente cualquier cosa uno puede hacer música (con una mesa, con cucharas, con hueveras, con el cuerpo, etc.)


Llevan adelante un proyecto, a mi parecer extraordinario, que consiste en llevar música en vivo a los hospitales. Sin repertorio alguno previsto, ellos ingresan a cada habitación, y comienzan a tocar a partir de lo que cada paciente les transmite.


El grupo está transitando sus 29 años de existencia; su discografía consta de cinco discos: “Con todos los ritmos” (1993), “Carí Caracuá” ( 1996), “Canciones Colgantes” (2003), “Pequeño romance de barrio” (2005), y el ganador del premio Gardel “Ronda” (2011).


Julio Calvo, lutier e integrante de Los Musiqueros, diseña y construye los instrumentos que el grupo utiliza en sus canciones, con elementos de la vida cotidiana (la terecítara, la flauta, el labazón, el chancletófono, entre otros). Además, está a cargo del taller de construcción de instrumentos, al que tuve el placer de asistir durante el congreso.



A lo largo de la presentación, en varias canciones, los Musiqueros realizan una pequeña introducción a la canción que genera que el espectador entre en clima, invitándolo a sumergirse en diversos sentimientos que llevan de la alegría a la más pura emoción. Además, hacen participar al público en sus canciones generando cierta complicidad y logrando que nadie pueda resistirse al disfrute.


A continuación les dejo un video hecho por los integrantes de Los Musiqueros, en el que ellos mismos cuentan qué es un musiquero, cómo se creó el grupo, cómo nacen las canciones, cómo nació su proyecto, entre muchas otras cosas, desde la calidez y profesionalismo que los caracteriza. No dejen de verlo.



Cariños, y hasta la próxima entrada

Marina

martes, 13 de mayo de 2014

40° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires


“El valor de los juegos tradicionales en la escuela del siglo XXI”


El día jueves 8 de mayo asistí a una conferencia a cargo de Marisa Díaz y Fabrizio Origlio, que se llevó a cabo en la Feria del Libro.Marisa Díaz es docente, formadora de formadores, tallerista de arte, juego, cuerpo, murga, coordinación y dinámicas de grupo.Fabrizio Origlio, autor y director. Egresado del conservatorio Nacional de Música, es además licenciado en Ciencias de la Educación (UBA)


Comenzaron la conferencia partiendo del interrogante: ¿Tiene lugar el juego en la escuela?


Luego pasaron a explicar que los juegos tradicionales, son juegos que tienen normas, que ya están inventados, y garantizan algo del orden, del placer y la diversión. “Son algo que te invita a jugar”.


Origlio afirma que en la actualidad han ocurrido tres pérdidas:-La primera es que los niños de las ciudades han perdido lugares de juego debido a una mal construida seguridad social. Hoy en día los niños no pueden salir a jugar en las calles o en las plazas sin estar inseguros.-La segunda pérdida a la que se refiere, es a la falta de tiempo que tienen las familias para jugar con los niños debido a la necesidad de salir a trabajar.-Y por último, menciona que se ha ido perdiendo el traslado de juegos de generación en generación.


Entonces, por el contexto social, por la situación económica, y por la familia, el juego en el siglo XXI se ve disminuido. Pero ¿Quién garantiza el derecho que tiene el niño a jugar? Ese lugar hoy lo da la escuela. Los maestros son enseñantes, portadores de cultura, y garantes de derecho. Es necesario que el niño encuentre en el maestro esa invitación a jugar.


Díaz y Origlio explican que estos juegos normativos son contenedores, “son como una cajita de tres o cuatro normas que dicen esto se puede, y esto no se puede hacer”, “son contenedores para un niño que encuentra tanta descontención”.


Continúan dando el ejemplo de la escondida, que consta de una persona que se dé vuelta y cuente hasta un número pactado, mientras que el resto de las personas debe ocultarse dentro de un radio acordado. Luego el que se escondió busca a sus compañeros de juego, al primero que descubre pasa a ser el que cuenta.Si alguno de los jugadores no cumple las reglas, no se puede jugar porque el juego desaparece. “Sólo jugamos juntos si cada uno hace lo que se comprometió a hacer”. Aquí se vislumbra el valor de la cooperación, donde cada uno pone su granito de arena para que todos puedan jugar. Por ende, además de lo dicho anteriormente, el juego es un contenedor de valores.


Es necesario realizar itinerarios didácticos en donde los juegos tengan algo en común, para que los niños tengan pistas y puedan, de alguna manera, anticiparse a lo que va a venir. Para esto, Origlio dice que debemos categorizarlos, y así será más fácil planificar los itinerarios.Algunas categorías que menciona son: juegos con agua; juegos de persecución, juegos de recorrido; juegos con palabras; juegos con sogas; juegos con bolitas; rondas; juegos con palmas, y juegos para empezar a jugar.


Para finalizar, afirman que todos estos juegos están en nosotros, sólo hay que desenjaularlos, rescatarlos, sacarlos y volver a jugarlos.


Cuando uno enseña a través del juego, enseña valores, enseña cultura, motricidad, genera disfrute, entre muchas otras cosas. Entonces ¿Por qué no darle al juego el lugar que se merece dentro de la escuela?